Nuestro Escudo

El escudo, portador de los elementos del Carisma, es para nosotras objeto de identidad que nos permite meditar en aquello que debemos vivir como Hijas de la Sagrada Familia; todo en él alude al amor que profesamos a Jesús y a la Santísima Virgen, convirtiéndose propiamente en un emblema de nuestra espiritualidad profundamente Cristocentrica y mariana.

ECCE MATER TUA: Hacia la parte superior del escudo se levanta una cruz con el lema Ecce Mater tua, que se traduce «He aquí a tu Madre». Son las palabras que Jesús dirige al apóstol San Juan en el calvario. Tales palabras nos configuran con lo que Dios quiere que vivamos especialmente en la Iglesia y son el faro que guía nuestra labor apostólica de enseñar a todas las almas el amor maternal que hemos recibido al pie de la Cruz

EL CORAZÓN: Es Cristo desde la cruz quien ha entregado a cada Hija de la Sagrada Familia, el Corazón de su Madre, para que viva apropiada de él, sintiéndose responsable de lo que este Corazón vive, sufre, sueña, anhela; continuando en ella el amor divino que su mismo Hijo le prodigó en la tierra.

Las siete espadas reflejan la espiritualidad de reparación y la devoción al Corazón Inmaculado.

CORONA DE ESPINAS, LOS CLAVOS Y LOS FLAGELOS: Dentro del Corazón Inmaculado están los instrumentos de la pasión y, precisamente, se hallan dentro por esa necesidad de verlo todo a través de la Virgen, porque los sufrimientos de Cristo no son distintos a los de Ella, ya que es una misma, la causa que los aflige: la ingratitud y el pecado de los hombres. Ella «soportaba en su Corazón cruz tan dolorosa como la que llevaba Él en sus hombros». De este modo, el desagravio que se hace al Corazón de María se hace también al de Cristo.

LAS CUATRO GOTAS DE SANGRE : Emanan del Corazón Inmaculado y representan los cuatro votos que profesamos.

Un charco de sangre brota de su Corazón haciendo alusión a la ofrenda de martirio, por la cual hacemos oblación de toda nuestra vida a Dios y a la Virgen, así nosotras, no podemos contentarnos con cualquier amor, sino solo con aquel que es capaz de llegar hasta el martirio, sobretodo el martirio incruento.

“JHS” : Las iniciales de las palabras que se traducen  ¨Jesús Salvador de los Hombres¨.se graban en letras de oro dentro del Corazón de la santísima Virgen, esto nos recuerda que Jesús estuvo en su Seno y que así como a través de Ella, Él se encarnó y se entregó a la Humanidad, así mismo quiere continuar estando entre nosotros junto a su Madre.

LA CRUZ : está en el centro del escudo, como lo debe estar en el centro de nuestra vida; es el árbol santo que ha sembrado Dios en la tierra para asemejarnos a Jesús y este debe echar profundas raíces en el alma para que el Padre se glorifique con abundantes frutos(colocar cita bíblica) y realice por medio de ella la obra maravillosa que realizo en su Hijo.

El modelo curvado de la Cruz de nuestro escudo se inspira en la cruz pastoral de San Juan Pablo II, fiel pregonero de la verdad de Cristo, bajo cuyo magisterio está orientada la recta formación de la Congregación.

ESTOLA SACERDOTAL: se presenta en lo alto del escudo sobre la cruz para significar el amor al sacerdocio que llevamos con nosotras de manera especialísima en nuestra vida de oración, de sacrificio y de trabajo.

Este signo sagrado aparece en forma de ¨M¨ y de color azul, porque queremos infundir en las almas de los sacerdotes un amor profundo hacia nuestra Madre Santísima. Por ello todo sacerdote que desee pueden unirse con vínculo especial para vivir nuestra espiritualidad y carisma.

EL ROSARIO A la periferia del escudo, rodeando el Corazón Inmaculado, se encuentra un Rosario azul celeste, en el que cada cuenta del Padre Nuestro lleva delineado un continente para poner de manifiesto el deseo que llevamos en el alma: hacer que con nuestro carisma el planeta sea azul conquistando el mundo para María y porque por medio de Ella llegara el reinado de Jesucristo.

LAS SIETE ESPADAS: Perforan el Corazón y todos los continentes representando el ansia de expandir el carisma para que el mundo entero advierta que tiene una Madre que adolece penas dolorosas como las que vivió en los siete dolores que le conmemora la Iglesia -ahora representados todos en el cuerpo místico de Cristo, porque así como en cada hombre vuelve a sufrir el Señor su pasión (por eso le dice a Saulo: porque me persigues así también la Virgen con Su Hijo vuelve a revivirla y esto por el desconocimiento que tienen las almas de Dios, por el desamor que le dan a Él y por el pecado.

LA CORONA: La Virgen debe reinar en el mundo entero por la sola razón de que con Ella se extenderá plenamente el reinado de su Hijo Jesucristo, así lo describió San Luis de Montfort. Por ello, todos los elementos que encierran el escudo apuntan a establecer este Reinado mariano sobre la tierra, esto quiere decir, la corona en la parte más alta él.

LIRIO (SAN JOSÉ): El lirio representa la figura de San José como Padre espiritual de Las Hijas de la Sagrada Familia, está en la base inferior dentro y fuera del escudo simbolizando su custodia sobre todos los elementos y los bienes materiales y espirituales de nuestra Congregación.