Nuestro Nombre

El nombre que llevamos –Hijas de la Sagrada Familia– expresa el espíritu de unidad y de caridad al que estamos llamadas a vivir en el seno de la Iglesia por medio de nuestra Consagración religiosa.
Entre María Santísima, el Castísimo San José y el Niño Jesús la caridad ha reinado sin interrupciones y de la manera más copiosa como nunca vio; la gloria de Dios Padre se manifestaba refulgente en la vida de caridad y donación que se vivía en el alma de la Sagrada Familia; de manera que, así como Jesucristo vino al mundo para enseñar al hombre cómo ser hombre en su plenitud, así, la Sagrada Familia de Nazaret se convirtió en el reflejo más real del amor y de la unidad de la Trinidad en la tierra. Ese mismo amor y unidad que Jesús ruega que vivamos entre nosotros –así como Él nos ha amado–, es el mismo espíritu de amor y unidad al que estamos invitadas a vivir en nuestra Congregación, dando testimonio del nombre que llevamos.